Porque así ha dicho el SEÑOR a la casa de Israel: ¡Búsquenme y vivirán! (Amós 5:4)
Hay un remedio seguro para un mundo enfermo y muriendo en pecado, buscar al Señor, el pecado destruye, pero hay esperanza cuando buscamos a Dios, Al buscar a Dios aprendemos que la verdadera vida brota de la obediencia, la fe perseverante y un compromiso profundo con la justicia del reino