Por la mañana habrá alegría

Porque solo un instante dura su enojo, pero toda una vida su bondad. Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría. (Salmo 30:5)
La alegría llega por la mañana, cuando despertamos a nuestro propósito y vemos que incluso nuestros errores, penas y confusión se han convertido en los cimientos sobre los que Dios construye un ministerio

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp