Jesús puede y quiere ayudarte a ser un mejor cristiano. Deja que Él te transforme por completo.
Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. (1 Juan 4:20)