“Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres”. Juan 8:36 (NVI)
La verdadera libertad es la libertad del temor, donde eres verdaderamente libre de la culpa, la preocupación, la amargura y la muerte.
¿Cómo te liberas de ese tipo de temores? Dejando que Dios te ame. El apóstol Juan enseña: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” 1 Juan 4:18 (LBLA).